
De muy joven, Eyckmans fué jugador en el equipo nacional de tenis de Bélgica, mientras en su tiempo libre jugaba al futbol y pinchaba en fiestas privadas.
Al principio de los 90 se convirtió en manager de bandas musicales: dEUS,Vive la Fete y otras y participó en muchos festivales a lo largo del mundo. En uno de sus múltiples viajes con dEUS en Brasil fué cautivado por el fenómeno afro-brasileiro de la Capoeira en una plaza de un suburbio de Arrecife. Le fascinaron también las fantásticas vibraciones de los atardeceres en las playas de Brasil, donde el fútbol, el voleyplaya, la música y el baile se fusionaban.
A finales de los 90, cuando el fenómeno del voleyplaya explotaba y podían verse camas elásticas e inflables en la mayoría de los centros comerciales, Eyckmans empezo a maquinar su cócktel de música y deportes. Buscaba una fusión de diferentes técnicas corporales, un deporte con más movimiento que saques y bloqueos, un concepto donde los gimnastas pudiesen combinar sus movimientos con elegantes toques a lo Zidane, un juego que permitiese disfrutar de una sensación completamente nueva de rematar una pelota desde alturas nunca antes experimentadas. Bossaball habia nacido: una mezcla de fútbol, voley y gimnasia, cubierta con una exótica salsa musical.

Wilco Nijland, director general de bossaball Holanda en Nevobo, decidió en 2008 sumarse a Bossaball Sports sl. para colaborar en el desarrollo internacional de este deporte.
Trabajando como director de producción para NeVoBo, también ha creado el muy exitoso concepto UVX. Con formación de profesor de educación física y master en dirección de actividades deportivas, sumadas a su experiencia como profesional en la liga profesional de volley, Nijland esta llevando al bossaball a nuevas y prometedoras áreas de desarrollo.
